Las identidades nacionales y las de clase han sido los ejes de pertenencia en torno a los cuales se gestó el proyecto de la Modernidad. En en el contexto actual (el desarrollo de la U.E., los conflictos emergentes de etno-nacionalismos en diferentes partes del mundo, las migraciones internacionales, la crisis del pleno empleo, entre otros fenómenos) plantean discusiones en torno a ambas identidades.
En lo que respecta al nacionalismo, la próxima clase discutiremos algunos abordajes y debates contemporáneos. Aquí encontrarás un adelanto del power point sobre nacionalismo, tema que presentará Patricia.
Para ampliar sobre la cuestión, te facilitamos algunas puntas de exploración: el sitio web del profesor Rogers Brubaker (ver post anterior) incluye numerosos artículos y estudios sobre nacionalismo en Europa. Para el caso latinoamericano, Nacionalismo y conflicto en América Latina de Alberto Ruiz-Eldredge y Apuntes para una teoría de la identidad nacional de Gilberto Giménez, pueden servir como primera “entrada”.
Participación política
Las identidades partidarias pueden ser “leídas” como identidades de clase, en cuanto que -en la mayoría de los casos- se gestaron a partir de las adscripciones en torno a marcadores socio-económicos.
Desde mediados de los 60’s y 70’s, investigadores de EE.UU y Europa han relevado un creciente descenso o, al menos, reconfiguración de los lazos de identificación ciudadano-partidos. El fenómeno (aunque con particularidades) también se ha registrado en América Latina, en estudios como los de Temkim, B. y Solano, S. (Explorando el apartidismo en México); Buendía, J. y Somuano, F. (Participación electoral en nuevas democracias: la elección presidencial de 2000 en México); y, para el caso de Córdoba, Brussino,S. y Rabbia, H. (Análisis de las tipologías de vinculación política de Dalton en la Argentina post 2001).